dimecres, 20 de juliol de 2016

Hannah, vuelve

''...Cada vez que caminaba creía que había dado tres pasos atrás, la carretera bajo mis pies, y la lluvia sobre mis hombros y llegué a casa, si lo logré, logré no quedarme atrapado en el pasado. Empapado, me froté la cabeza para sacar el agua de mi pelo, ahora que estaba mojado, se veía de un color rubio cobrizo, y luego observé mi rostro en el espejo del recibidor, seguía goteando y manchando el suelo, pero no me importaba, vi mis dos enormes ojos hinchados, las ojeras me llegaban por las mejillas, y aun tenía gotas por ellas, pero no eran lágrimas, y es que ojalá me quedasen, era agua de la lluvia, parecía que el cielo también las estaba pasando canutas. Lancé la ropa al cubo de lavado y me saqué las deportivas, las tiré al contenedor que hay en frente de casa, estaban destrozadas, llenas de barro y con la suela rota, pero realmente esa no era la causa, me las quité porque intentaba deshacerme de todo lo que me recordaba a ella, y esas deportivas habían sido motivo del camino por carretera que había hecho hasta casa, todo el camino que me hizo pensar en que, aunque diese un paso atrás, o dos, o tres, nunca volvería a estar con ella, a esos momentos. Pasear junto a la lluvia con Hannah era algo especial, y sin ella todo me sabía a recuerdos que nunca volverían.

Luego me tiré sobre la cama, un rizo oscuro me caía sobra el ojo derecho, pero veía el cielo a través del ventanal que había en mi cuarto, y veía algunas pocas estrellas, no parecía que lloviera, no parecía que el cielo estuviera llorando, nadie lo diría si no fuese por las gotitas que llenaban el ventanal que caían haciendo carreras. Entonces presté tanta atención a aquel cielo oscuro que me pareció ver su brillo en un punto perfectamente redondo y blanco, se me vino a la mente la imagen de los ojos miel de Hannah, aquellos ojos miel contorneados con un toque oscuro en el iris, aquellos ojos grandes, libres, feroces....Y entonces lo vi, vi en sus ojos pardos el reflejo de nuestra luna. Estiré mi brazo e intenté envolver la luna con mis dedos medio cerrando un ojo, nunca perdí a Hannah, y nunca la perdería, porque siempre tendría su brillo en mi oscuridad, porque siempre la recordaría. En el fondo, muy en el fondo dentro de mi, sabía que Hannah estaba feliz, y me alegraba por eso, miré la luna pero pronto se hizo borrosa, mantenía las lágrimas en los ojos sin que cayesen, y en ese momento solo podía desear una sola cosa, que Hannah volviera...''



By Noemí Martínez

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada