dimarts, 28 de març de 2017

La estrella

''Nunca me dijo como se llamaba, así que utilizaré un pseudónimo, no sé, llamémosla....Mmmm... 'estrella', si, perfecto, sencillo y personal. La estrella de la que me habló era rubia, tenía el pelo corto, por las orejas, lacio, aunque despeinado, con alguna que otra mecha castaña. Sus ojos eran redondos y a la vez ovalados, grises y a la vez azules, y verdes. Su nariz no tenía forma alguna, era simple, recta, llana, lisa, según él, la estrella odiaba su nariz, pero mi amigo dice que le gusta, que le gusta toda ella, y que... como lo llama él, su 'hocico' era único, perseverante, sublime; la estrella entera era sublime. Sus pestañas eran largas, esbeltas peinadas, sus cejas rectas, naturales, rubias, sus pecas rodeaban sus mejillas, su 'hocico' y sus labios eran cremosos, deshechos, casi pegadizos, despegantes, si, despegantes, mi amigo se inventó esa palabra porque dice que cada vez que la besaba era como despegar, atravesar el cielo, el espacio y llegar hasta la estrella polar, no pude haber elegido mejor sobrenombre para ella, pero esto no ha sido aposta, quizá él tiene razón y ella es de otro planeta, pero no se si creérmelo mucho, puestos que la gente cuando esta enamorada dice cosas que estúpidas... No importa, fue así.

Mi amigo la conoció en un bar, uno de estos bares a los que entras a por un café, aguado, rancio y sabes que no volverás nunca más, bien, pues él volvió, y volvió porque la primera que fue vio a la estrella bailando sobre una pequeña tarima de madera que había entre las mesas, bailaba, y bailaba bien, de hecho fue eso lo que atrajo a mi amigo a volver allí los días siguientes antes de ir a la universidad, probablemente su cuerpo ardería, pero no le importaba tener que pedirse uno de esos cafés aguados para poder estar sentado allí, observándola. Durante unas semanas estuvieron siendo amigos, se veían por las mañanas en el bar del abuelo de la estrella y por las tardes él la iba a buscar y recorrían juntos cierta parte de Barcelona, creo que ahora se la conocen más que yo, no estoy segura...  Y luego vino el beso despegante y luego fueron novios y pelearon y volvieron a ser novios y volvieron a pelear, eso es lo que hacen los humanos, quererse y también destrozarse entre ellos, aún por el momento.

Nunca había visto a mi amigo así después de la última y definitiva, pero no pelearon, no se enfadaron, simplemente él se centró en sus estudios y ella planeaba mudarse a otro país para hacer un voluntariado, eran personalidades distintas, no encajaban, todo el mundo a su alrededor sabía que no encajaban, incluso yo se lo decía, pero ellos, como humanos se querían y pretendían encajar. Esto no es un rompecabezas amigo mío, por mucho que aprietes una pieza, sino es el lugar correcto, no entra. Aunque puestos a hablar de rompecabezas, él si se dejó la cabeza en entenderla a ella, probablemente la chica se componía de miles de piezas, yo pienso que ni siquiera ella sabía lo que quería, pero ese es otro tema ya.

Un día mi amigo entró en el bar y ella ya no estaba, su abuelo le dio una pequeña nota que la estrella le había dejado a su recado,se marchó. No ha vuelto a saber de la chica, su abuelo no deja que hable con ella, ni siquiera le deja entrar al bar. Una vez cuando cruzábamos la diagonal, se quedó plantado frente a la puerta del bar mirando la tarima, estaba vacía, pero sus ojos llenos, de lágrimas. Ahí es cuando me di cuenta de lo devastado que estaba, yo no podía sentir lo que él estaba sintiendo, me daba rabia no poder entenderle, y tampoco la entendía a ella ¿irse sin decirle nada? ¿sin despedirse? Intenté atar los hilos de la historia, hacer una lista de posibilidades, pero yo no podía hacer eso, solo ellos sabían lo que podía estar sucediendo, así que me limité a darle mi opinión; La chica se fue porque tenía más recuerdos suyos en su mente que en su vida, y le odiaba por ello, te odia por ello amigo mío, te odia porque ocupas espacios en sus recuerdos. La única manera de olvidar es marchándote, es empezar una nueva vida, formar recuerdos nuevos que distraigan lo doloroso de los antiguos, más concisamente, engañarte a ti mismo. Pero eso, a estas alturas, no importa.

Dicen que estamos hechos de polvo de estrella, no sé, probablemente no, no lo creo, pero lo que si sabía es que esa chica desde luego que había barrido el corazón de Oscar, lo había enterrado, ahora es muy difícil llegar hasta él, se ha cerrado en banda. Sinceramente, tengo la esperanza que la estrella vuelva, que Oscar despegue de nuevo, y creo... creo que volverá.''





dimarts, 3 de gener de 2017

Si decido seguir, seguiré

La cuestión era ¿seguir o no seguir? La opción más fácil sería la segunda y no seguir, puesto que eso es lo que haría una persona débil, una persona que se rinde fácilmente, que tira la toalla, y esa no quiero ser yo, no lo pretendo.

Seguir es la opción en luz verde, es el sueño, es la mano que te lleva a tu paraíso, pero asegúrate de agarrarla bien, de que no se resbale, de que no se suelte, de construir una buena base antes de empezar a colocar los tochos, porque eso de comenzar la casa por el tejado, es muy mío.

Pero, ¿qué estoy diciendo? ¿qué estoy escribiendo? ¿Un texto motivacional para gente deprimida con el lucro de subirles el ánimo? ¿Una reflexión para haceros pensar en lo que realmente queréis hacer con vuestra vida? O, ¿simplemente un escrito para decirme a mi misma lo lejos que está la meta y lo mucho que voy a tardar en alcanzarla? Si la alcanzo claro. Pero es bonito soñar. La gente que no tiene sueños no está viva, y perdonarme si no los tenéis, o todavía no los tenéis.
¿Y que importancia tiene preocuparse por si llegaré a la meta o no? Si la felicidad viene por el camino, si lo divertido es el esfuerzo, es la lucha, son las ganas por hacer aquello que te apasiona.

Creo que, firmemente, al final escojo la primera opción; seguir. Seguir mi camino, seguir mi sueño, conducir mi meta, conocer personas, conocer mundo, conocer-me.

Si tiro la toalla en algún momento de angustia, de presión, de depresión, de ira, no importa. La recogeré de nuevo, no se moverá de ahí, y esa vez me aseguraré de atarla bien fuerte a mis espaldas.

Si me planteo ¿seguir o no seguir? No importa, se que al final acabaré eligiendo la correcta.

Si decido seguir, seguiré y, en el remoto caso de que lo deje, de que no siga, de que me rinda, de que no encuentra la toalla, entonces, volveré a empezar.









-N

dimarts, 15 de novembre de 2016

Poemario I: Donde quede Verona


Veré la luz en tus ojos
cuando dejen de caer lágrimas
y serán tal vez tus enojos
los que sientan las batallas
que interiormente imitas
tanto, que al final te las callas.


Veré la chispa en la llama
que tanto odio desprende
y seguiré siendo mi ama
ya que de ti no depende.


Romeo se creyó sabio
y dejó que sus ojos cesaran,
incluso dejó que Julieta callara,
en el sonido interno de sus batallas.


Regresemos al sueño que llama
y las luchas que nosotros dejemos,
en el despertar de tus ojos me haga su ama
ya que Verona nos queda lejos.





By Noemí Martínez

dimarts, 1 de novembre de 2016

Debo de estar soñando, porque tu nunca volverías

La vida da más vueltas que la rueda de un coche en carretera llana, y la gente que se queda, es la gente a la que no echaremos de menos. Pero he de confesarme, antes de irme, tengo que hacerlo, y es que tengo miedo, tengo tanto miedo de volver a desaparecer, a vivir en un sueño del que no pueda despertar, de morir en la vida, de olvidar lo bueno y recordar lo malo, aunque, ya puestos, prefiero acordarme de todo, incluso de lo malo. Y de despertar en el ayer, en lugar de en el hoy, a no encontrarme con nadie que no haya conocido antes, a lo desconocido, tengo miedo a lo desconocido. Aún recordaba el olor a lavanda antigua de tu ropa, el sonido de tu risa, del vacío en tu mirada, que en realidad, no estaba tan vacía, y del mundo presente en el que vivíamos.

De ahora en adelante, dejaré de vivir en la realidad, desde entonces y solo hasta ahora, podré despertar del sueño, no me entiendo ni yo, pero lo sé, debo de estar soñando, porque tu nunca volverías...







By Noemí Martínez

dimarts, 20 de setembre de 2016

Carol

Carol escribió estás palabras que leeréis a continuación en su cuaderno de dibujo mientras esperaba el bus de las siete y media, porque, de vuelta a casa, se dio cuenta de algo; había un tipo de cabello largo, rubio, ojos castaños, alto, con chupa negra, alguien a quien estaba acostumbrada a ver. Habían estado juntos y desde su ruptura, se habían encontrado cientos de veces por las calles de Barcelona, después de todo un verano sin que el azar los volviese a encontrar y juntarlos de nuevo, saliendo de la clase de arte, el golpe que se llevó Carol, hacía a penas cinco minutos, en el hombro, y la disculpa del chico, y sus miradas, y sus pensamientos, y sus recuerdos, volvió a llenarle los ojos de esperanza...


''En el mundo hay diferentes tipos de personas; primero están las personas solitarias, aquellas que evitan a toda costa el contacto directo con alguien, personas, que se sienten mejor en su soledad. Yo era una de ellas. Luego está todo lo contrario, las personas que no pueden estar solas, ni por solamente un minuto, aquellas que por mucho que lo intenten, necesitan de alguien para complementar su vida, aquellas que, no sobrevivirían a un apocalipsis zombi ni con una ballesta entre sus manos...
Las personas fiesteras, las no fiesteras, las personas sociables, las antisociables, los locos, las locas, los cuerdos, los raros, las raras, los comunes, la diferencia, la similitud, el solitario, el atrevido, los que creen en el destino, los que creen en el azar, -esa soy yo, la solitaria que creía en el azar-, la lista, el corto, la larga, el bajo y el alto y luego está el conjunto de todos ellos.

En un mundo paralelo con caminos anchos y distancias largas que siempre se encuentran, tenemos dos tipos de relaciones, el chico la chica, la chica el chico, el chico el chico, la chica la chica, él con ella, ella con él, él con él, ella con ella. La primera relación, aquellas personas que siempre están juntas, que no se les puede separar ni colocando una espada en su cuello. La segunda relación, aquellos que no pueden verse ni en pintura, pero que en el fondo, se aman, y también, se pintan.

Intento buscarnos a nosotros, pero no estamos, no hay ninguna clasificación, quizá yo sea la solitaria, y tu el fiestero, pero tengo otra teoría acerca de nosotros; nosotros nos encontramos dando tumbos, nos acercamos, nos alejamos, y las distancias vuelven a acortarse, los caminos se estrechan, de una manera u otra acabamos con las manos rozando nuestras rodillas, no sé, pero ya no creo que sea solamente el azar.''







By Noemí Martínez

dimarts, 13 de setembre de 2016

Esto es lo que vale la pena

Hola a todos, hoy no vengo con ninguna reflexión, ni ningún texto de los míos, vengo con una cosa que quiero decir a todos los que me seguís, aunque,  nunca os manifestéis, yo os siento ahí, leyendo cada vez que posteo algo, y no hay nada que me haga sentirme mejor que escribir, reflexionar sobre todo lo que ocurre, aunque sea de alguna manera, metafórico. También quiero decir a todos los que nunca me habíais leído antes, si sois nuevos aquí, daros la bienvenida. Vamos a ello, hace relativamente poco, posteé una fotografía en Instagram, donde se leía una frase, básicamente la frase era la fotografía entera, ya se sabe, típicos textos que te encuentras en anónimo por internet, por cualquier red social, pero que son palabras de otro escritor, con esto, vengo a referirme, que para mí, cualquier persona, mentalmente capaz de escribir lo que siente, de redactarlo con coherencia, cohesión y sentimiento, ya es un escritor.

El motivo de esa frase es por lo que vengo a escribiros esto. Sé, que la mayoría de los que leéis este blog, o leéis otros blogs de otros escritores, o simplemente libros, de cualquier tipo, esto que quiero deciros, ya lo sabéis, pero me veo obligada a expresarlo, simplemente para mí, y para todos aquellos que lo sientan, así que, ahí voy: me gusta leer. Me gusta tocar la página, ya esté llena de un blanco sucio, o de un blanco limpio, me gusta saber que de alguna manera, alguien escribió algo allí de su puño y letra. También me gusta verlo, y escucharlo, y sentirlo cuando lo veo o lo escucho. No nos tomamos el tiempo suficiente parra realmente, LEER, con todas las letras, PROCESAR, y SENTIR, las palabras que aparecen. Simplemente la letra de una canción, el prólogo de un libro, la portada de un periódico, todo nos quiere decir algo, todo fue escrito por alguien que sentía e imaginaba igual que otro humano. Muchas personas escriben en silencio, no lo comparten, y eso está bien, porque en cualquier momento de tu vida, puedes volver a LEERLO, con todas las letras, y volver a ese instante, o sentir ese instante, o probablemente, a recordar lo fuerte que debiste ser.
Otras personas, simplemente lo publican, como yo, no por necesidad, sino por vuestra necesidad, quiero que la gente que lea mis posts se dé cuenta de que, aunque ellos no lo sientan, son historias que pueden sentir otras personas, y que, probablemente, dentro de un tiempo, largo o corto, llegues a sentirlo tú mismo. Simplemente habrá otros lectores que ya sientan lo que leen, probablemente por eso siguen aquí, leyendo todo lo que publico.
No quiero pensar en nada cuando escribo sobre amor, ni tampoco sobre desamor, o sobre alguien, porque realmente no lo he vivido a nivel personal, y hay gente que me pregunta: ¿Cómo puedes escribir sobre algo que no has experimentado?
Y me gusta contestarles con una frase que, posiblemente, la mayoría de nosotros sentimos:


''La paradoja sobre los escritores,  no sabemos vivir en el mundo real, por eso, imaginamos todo lo que podría ser, todo lo que necesitamos para ser felices.''



Quizá no he sentido lo que escribo, pero si lo hago cuando lo leo. Lo imagino. Porque bajo las teclas puedo ser feliz, haciendo feliz a otra persona. Imagino algo mejor porque no se vivir en un mundo peor.

Quiero que, cada vez que encontréis alguna frase por internet, por cualquier red social, o incluso por casa, en una carta, o detrás de una foto, la leáis, perdón, la LEÁIS, con todas las letras, no vayamos a dejar alguna letra sin leer, y dejemos de ser felices. Que observéis el mundo, que lo escuchéis, que no os perdáis detalles, que lo toquéis, que lo oláis, os pido que seáis felices, con lo mucho que nos deja el mundo. Una parte de mi lo es, simplemente por esto.

Por cierto, carta en inglés, es letter. Porque, por muchos párrafos que escribamos, no dejan de ser letras, unidas, pero letras. Ni mucho es poco, ni poco es nunca demasiado.

¡Nos sentimos!









       By Noemí Martínez














dimarts, 6 de setembre de 2016

Vamos a dejar huella juntos

''Voy a dejar que el mañana se encargue de nosotros, y que el ayer haga de eso un olvido. El mismo olvido que se deja cuando alguien se va sin dejar tan siquiera marcas de que alguna vez estuvo allí. Sin ninguna huella en el camino, ni en nadie. Sin haber existido en la faz de la tierra junto a nosotros. Voy a dejar que el futuro me arrastre, voy a hacer que los minutos no sobren, no voy a traerte la luna, te voy a llevar hasta ella. Y si hace falta, me recorro media galaxia para encontrarte. Voy a dejar que me coman las ideas, que me comas a besos y que te tragues tus palabras. Vas a dejar que te quieran y vas a creértelo, porque te lo mereces, por eso.
Que las noches son largas en invierno y tu las haces cortas. Que me miras y recortas mis ojos. Que me oyes y amplias mi mente. Que me dejas oírte y verte sin que el resto del mundo importe. Que sí, que acortas las noches, pero alargas los momentos. Voy, corrijo, vamos, a dedicarnos el uno al otro unos instantes, largos instantes, y vamos a dejar huella juntos, para que el ayer, no nos olvide del todo.''



By Noemí Martínez